Recetario
Por si resulta que se te ocurrió navegar y te encontraste un mensaje que te clavó su aguijón en el piecito izquierdo del corazón, algo que te ayudará a recuperarte es la adrenalina de sentir que una combi te iba a atropeyar (¡y de las viejitas!) .... El asco de ser testigo de adulterio puede aminorarse con el incondicional cariño de un perro.
La gutural voz de un rechoncho puerco y el canto armónico y emotivo de una golondrina hacen el arreglo perfecto para la sonrisa de una niña que dice sus primeras palabras... Las flores sobre la ventana, las nubes sobre la colina...
De un lado tú, del otro yo y enmedio el jagüey de la tristeza y el puente del amor... Atraviezan caminando en un sueño, bailando en el imperio del sol.
Pintarse los oídos de los Colores Primarios del horror, alivia el ardor de haber oído los chismes de lavadero que cuentan las sirenas. Bajando las escaleras, el plantío de sombrillas negras, junto al lugar donde se entretienen las abejas. ..
Unos 200 gramos de baobabs verdes servirán para controlar el hambre más grande. Con un taco de rosas en hojas de lechuga orejona será suficiente dosis para que se te esponje el pelo de alegría. Para empezar bien el día, levántate a ver la lluvia hasta que sientas que la médula se te enfría. Y para terminarlo mejor, dormir como cuando eras bebé lo hacías.
Un litro de agua de limón para prevenir la diabetes tipo cursi, un masaje en el autoestima si es que no te sientes tan rudo... Y drénale toda la tinta a tu pluma si es que insistes en hacer malas rimas...



