Léela rápido y que nadie te vea...
Y heme aquí de nuevo, frente al escritorio vomitando tinta y dándole forma de palabras apuradamente, antes de que alguien se de cuenta de que te estoy volviendo a escribir.
Y esque a todos les he dicho ya que te he olvidado y que vivo ya no de la esperanza... pero resulta que hoy me levanté con ganas de contarte que las cosas andan cambiando en casa.
A veces creo encontrar mi lugar,,, pero enseguida vuelvo a sentirme incómoda,,, todas las cosas andan de cabeza y de repente lo cotidiano se rompe y se voltea, volviendo a las mentiras realidad y a la realidad totalmente obsoleta.
He tenido que creerme que sigo siendo humana (y aprender a vivir con eso), busco fervientemente en el pasado las respuestas que nos ayuden en este presente gris y repetitivo que prefiere cerrar los ojos y vivir sin sentir nada o recordar algo.
Aunque sea más difícil, me gusta ser un ente con consciencia, me gusta poder ver las cosas de alrededor y no solo concentrarme en mis vanales preocupaciones. [me he soñado siendo activista pero imagínate que aún me da miedo bajarme en la autopista!].
Y bueno, es que tú sabes, cuando regreses, quiero que me encuentres mejorada y no solo más arrugada. Con los ojos abiertos y menos pintados, con el alma en alto y ya con alas... Quiero que me encuentres mejorada, completa y desidida... aunque recuerda, pase lo que pase, siempre voy a tener un montón de galletas marías...



